Error 404 - Una Mamá en las Nubes

Como ya he contado por aquí, adoro las Navidades. Por supuesto, soy capaz de entender que según las circunstancias y el momento personal de cada uno estas fiestas pueden resultar una época bastante estresante. Pensar, buscar y comprar regalos, idear los menús y preparar la comida (incluso aun siendo invitados son todo un lío las idas y vueltas de casa en casa día sí y día también con toda la familia a cuestas), conciliar la agenda para mantener contenta a tu familia (que son dos, la carnal y la política), conseguir que los niños se diviertan en estos días de fiesta…

Las mamás de Una Mamá en las Nubes
¡Las elfas más maravillosas del universo entero!

En fin, que aunque en efecto existan muchas variables para que las Navidades no sean ese remanso de paz que nos creamos en nuestra cabeza, el hecho es que hay que pasarlas. Y, ya que inevitablemente llegan año tras año, mejor que las pasemos lo mejor posible, ¿no? En definitiva, disfrutar de unas Navidades a tope es una cuestión de actitud, y en Una mamá en las nubes pensamos que todo es mucho mejor con buen humor.

1. Valora lo que tienes

Trata de disfrutar cada momento de las cosas sencillas y que más valoras: el tiempo en familia, la tranquilidad de tu hogar. No intentes que todo esté perfecto y concéntrate en saborear esos momentos en compañía que el resto del año son más difíciles de conseguir.

Niña con Papá Noel

2. Easy look

Si eres de las que se preocupan por el look de Navidad, un vestido negro y un labial rojo son infalibles. Si tu estilo es más informal, los jeans y una buena camisa blanca siempre son una buena opción.

Compras navideñas

3. Masterchef es ciencia ficción

Te has venido arriba y este año organizas tú la comida en casa… Y empiezas a arrepentirte. ¡Que no cunda el pánico! Masterchef ha hecho mucho daño a los cocineros domésticos del día a día. No trates de hacer grandes obras de arte en los fogones. Para casos de emergencia hay en el mercado comida precocinada de gran calidad, y también puedes pedir a tus invitados que te ayuden con el menú. Recuerda que lo importante es estar en familia, no convertir tu casa en un restaurante con tres estrellas Michelin. Eso sí, como truco infalible invierte en un buen turrón o unos postres impecables para dejar buen sabor de boca.

dulces navideños

4. El bingo lo puede todo

No está de más recordar que si hay por ahí alguna rencilla o conflicto familiar, este es uno de los peores momentos para ponerlo sobre la mesa. Haz borrón y cuenta nueva, mira para delante. Lo pasado pasado está, la vida es aquí y ahora. Saca el bingo en la sobremesa y al lío, que discutir siempre puede esperar otro momento.

Bingo para niños de venta en Una Mamá en las Nubes
¿Hay algo más divertido que jugar al bingo?

5. El orden es un estado mental

A ver si lo asimilamos de una vez: no hay casas desordenadas, sino tendencias minimalistas mal entendidas. Si tu casa no es perfecta ni está todo lo ordenada que quisieras… ¡patada a los juguetes debajo de la cama y resuelto! Ambienta tu hogar con unos buenos villancicos y deja claro que en tu casa anteponéis las risas al orden.

6. No sin mi espumillón

El espumillón rojo está viviendo horas bajas en Instagram, pero la ilusión de tus hijos lo puede todo. Por si tenías dudas: ¡se puede colgar absolutamente de todo en el árbol de Navidad! Tú siéntete libre, que ya están los reportajes del Hola para ver casas fantásticas donde nos muestran cómo debería ser una decoración navideña perfecta… y que parece de cartón piedra, la mayoría de las veces.

Adornos del árbol de Navidad

7. La prueba del algodón, mejor entre todos

Te recomendamos hacer magia potagia: tanto si os reunís en vuestra casa como en la de un familiar, al terminar las comidas o las sobremesas y, sin vergüenza alguna, se reparten entre los invitados escobas, trapos y paños de cocina… ¡y alehop!, en poco tiempo se deja todo tal y como se encontró. Nada de levantarse la mañana del 25 de diciembre o del 1 de enero diciendo “El año que viene cenamos en Casa Pepe” y pasarse la mañana recogiendo los restos del desastre. En realidad, es sentido común: como labor para uno es mucho y entre todos no cuesta tanto. Apúntatelo.

8. La sobremesa es oro

Disfruta de las sobremesas entre turrones y mazapanes. Relájate, que es hora de contar anécdotas en familia, sacar los juegos para los niños, pasarle una manta al abuelo para su mini siesta, descorchar un buen cava y brindar por la familia.

Brindis después de la cena de Navidad
¡Chin chin!

9. Si quieres, te asesoramos con tus regalos

Si te agobian los regalos, si no tienes ideas ni dispones de tiempo para conseguir el regalo perfecto, déjate asesorar. Estamos para atenderos con mucho gusto. No sabes la cantidad de gente que nos llama o escribe mails para preguntarnos cuál es el mejor regalo para los peques según la edad. A estas alturas ya nos conocemos: tú, como nosotras, sabes que no es cuestión de cantidad, sino de calidad.

Las mamás de Una Mamá en las nubes con regalos
¡Nosotras te vamos a ayudar a encontrar el regalo perfecto! Pregúntanos 😉

10. La Navidad eres tú

Y por último, busca momentos para ti, para hacer pequeñas cosas que te gusten y te llenen. Ver de nuevo Mujercitas o Qué bello es vivir, tomar una copa con los amigos, dar un paseo en pareja … La vida no es a veces lo bonita que quisiéramos, lo sé, pero hay algo que está en nuestras manos: cambiar el modo y la actitud con la que nos enfrentamos a las cosas.

A todas vosotras, os mando un fuerte abrazo de parte de todo el equipo de Una Mamá en las Nubes y nuestros mejores deseos para que paséis una Feliz Navidad con vuestros peques.

Decálogo para unas Navidades felices