Error 404 - Una Mamá en las Nubes

¿Habéis oído hablar en alguna ocasión del Zero Waste? Se trata de un movimiento que va más allá de reciclar y reutilizar los residuos que generamos día a día. Esta nueva tendencia ecologista busca simplemente el no producir residuos.

¿Os parece muy difícil conseguirlo? Quizá llegar a 0 residuos parezca a simple vista un objetivo imposible, pero lo cierto es que con pequeños gestos podemos disminuir una gran cantidad de la basura que generamos.

Zero Waste. Gestos para reducir el plástico
Foto vía WholeFoods Magazine

La basura asusta

¿Verdad? Yo hay días que veo el contenedor del plástico y me asusto al ver la cantidad de residuos que producimos cinco personas. Me aterroriza lo que podemos llegar a contaminar entre todos…

Sé que conseguir el objetivo de no generar nada de basura es difícil, pero quizá la clave sea la actitud, ser conscientes de ello y consumir cosas que puedan ser recicladas, además de tratar de reutilizar la mayor parte de lo que consumamos.

El cambio climático sobre el que tanto hemos escuchado hablar -a mi generación ya nos hablaban de ello en el cole, así que la alarma no es nueva- es el gran desafío actual. El nuestro y el de nuestros hijos. Hay muchas cosas que podemos hacer sin mucho esfuerzo y que, convirtiéndolas poco a poco en rutina, pueden contribuir a salvar el planeta.

Sin plásticos, mejor

En casa hemos emprendido una lucha a conciencia para reducir el plástico. Os cuento cinco puntos de partida para hacerlo de modo sencillo.

1. Usar botellas reutilizables

¿Sabíais que una botella de plástico tarda 500 años en descomponerse? Así, como leéis. Dan escalofríos. Es cierto que las botellas son reciclables, pero lo mejor es hacerte con una que puedas usar una y otra vez. Ahorras dinero a la vez que cuidas el planeta. Además, no es recomendable reutilizar las botellas de agua embotellada ya que con el tiempo liberan los componentes químicos que posee el envase. Así que la mejor solución es hacerse con una botella reutilizable, libre de BPA, para llevar en el bolso o la mochila.

Botellas reutilizables. Gestos para reducir el plástico

2. Utilizar bolsas de tela

¿Qué os parece este dato? Cada año acaba en nuestros océanos el equivalente en basura de hasta 1200 veces el peso de la Torre Eiffel. Sobran las razones para concienciarnos de que usar bolsas de plástico para todo no tiene ningún sentido. Como tampoco lo tiene que los fabricantes envasen muchos de los productos que consumimos. Comprar una bolsa de magdalenas y que en el interior cada magdalena venga envuelta en plástico es un sinsentido. Todos disponemos de alguna bolsa de tela en casa, probad a llevarla en el bolso y tener una siempre a mano.

Bolsos de tela para la compra. Gestos para reducir el plástico

3. Reducir y reutilizar

Este es uno de los principios del movimiento global #breakfreefromplastic que trabaja para lograr un futuro libre de contaminación por plásticos. Tan importante como intentar reducir nuestro consumo de plásticos es que aquellos envases que necesariamente consumimos día a día se reciclen y se reutilicen. Nosotros en casa tenemos un contenedor para cada residuo. Mis hijas han crecido reciclando, no es algo difícil de hacer, crear el hábito es muy sencillo.

4. Comprar sin plástico

Qué importante es hacer la compra teniendo en cuenta todo lo anterior. ¿Qué aporta comprar verdura envasada que se puede comprar fresca y sin plástico por encima? Mejor elegir un tomate frito envasado en cristal que en plástico. Optar por productos que no estén doblemente empaquetados, como las magdalenas de las que os hablaba antes, y un largo etcétera del que empezarás a darte cuenta en el súper después de haber leído este artículo.

Frutas y verduras sin emboltorios. Gestos para reducir el plástico

5. Disminuir los productos desechables

En casa mi hija pequeña tenía la costumbre de tomar el Cola Cao con una pajita de plástico. Este verano vimos en Facebook un vídeo en el que unos voluntarios retiraban de la nariz una pajita de plástico a una tortuga marina y nos impresionó mucho, tanto que decidimos no volver a comprar más. Primero pasamos a comprarlas de papel, pero después pensé ¿es realmente necesario? Mi hija con cinco años era ya perfectamente capaz de beber el Cola Cao sin necesidad de pajita. Así que le expliqué el por qué mamá no iba a volver a comprar pajitas. Creo que le costó acostumbrarse una semana.

Esta misma decisión quiero tomarla con las servilletas de papel y con el menaje de las fiestas de cumpleaños. Ojalá seamos muchos más quienes poco a poco nos animemos a dar pequeños pasos por un futuro con menos plástico.

Pequeños gestos para reducir el plástico